La fecha más africana del calendario
El 25 de mayo es una fecha muy especial para África, sus habitantes y la población afrodescendiente de todo el mundo.
La geopolítica africana es tan compleja como fascinante, y para entenderse mejor, es necesario desmenuzar y analizar cada factor, aspecto y característica. Sólo así tendremos una mejor visión de la actualidad de cada país del continente africano y sus relaciones multilaterales, por lo que este espacio está dedicado a ello.
El 25 de mayo es una fecha muy especial para África, sus habitantes y la población afrodescendiente de todo el mundo.
Durante los últimos meses, Argelia y Sudán han acaparado los reflectores internacionales debido a la emergencia de protestas multitudinarias contra sus gobernantes. En ambos casos los presidentes ya han sido removidos de sus puestos a causa de la presión social ejercida. Es por ello que en esta ocasión se analiza con detalle el contexto detrás de estas movilizaciones, que amenazan con volver a modificar el panorama geopolítico en el Norte de África y el Medio Oriente.
Angola es uno de los países africanos que están ganando mayor protagonismo en la escena mundial y africana. Después de años y años enfrascados en una sangrienta guerra civil, los angoleños buscan reparar la imagen de su país a través de diversas formas, entre las que destaca la difusión y promoción de su carnaval.
La colonización de África es un pasaje que ya ha quedado guardada en los libros de historia del continente como una página dolorosa. Sin embargo, aún existe un Estado que desde hace décadas busca el reconocimiento pleno por parte del resto de las naciones del mundo. Estamos hablando del Sahara Occidental.
Ante las dificultades cada vez mayores para celebrar el Rally Dakar en Sudamérica, los organizadores evalúan el regreso de la mítica carrera al suelo que la vio nacer. A continuación, las principales repercusiones que tendría ello en el continente africano.
El Islam es una de las religiones predominantes en África y el mundo, por lo que es de suma importancia tomar en cuenta sus principios para analizar el contexto político, económico y social del continente.
En los albores de la civilización, África fue grande, próspera y poderosa. Hoy, el sueño por recuperar la grandeza arrebatada está más vivo y presente que nunca.